Adaptación al cambio

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Adaptación al cambio

Por: MBA Edith Tornero

A lo largo de la historia de la humanidad ha habido situaciones que han impactado profundamente. Y sin entrar en repetidos recuentos de hechos, estas situaciones positivas o no, para unos y otros, han cambiado la vida de los seres humanos.  Este es el caso del COVID-19, algo inesperado para la mayoría y que exige al ser humano adaptarse a nuevas circunstancias, romper paradigmas.

Pero ¿cómo será el proceso de adaptación ante este cambio inminente? Existen metodologías que, sin enfocarse precisamente en desastres y sucesos extremos, permiten a las organizaciones llevar a cabo análisis de riesgo, en función de los cuales se prepara un plan de acción ante una situación inesperada.

De entre cientos de metodologías diseñadas para industrias o procesos específicos, existe la Norma ISO 22301 (International Organization for Standardization, por sus siglas en inglés), conocida también como BCM (Business Continuity Management) en español: Gestión de la Continuidad del Negocio. Misma que fue publicada en 2012, cuyo objetivo es preservar la existencia de la organización a través del tiempo.

Es importante enfatizar que de acuerdo a la encuesta denominada ISO Survey 2018, hay únicamente 1,506 certificaciones otorgadas a nivel mundial, que se traduce en ¿Falta de interés?, ¿Falta de recursos? ¿Desconocimiento?

Link de consulta:

https://www.isotools.org/2019/09/24/iso-publica-la-encuesta-2018-de-certificaciones-de-estandares/

Esta norma no tan socorrida, se basa en la misma estructura de la Norma 9001:2015 y como otras normas de la familia ISO, en el ciclo de Deming o PDCA (Plan–Do–Check-Act. por sus siglas en inglés)

Entonces, la gestión de la continuidad del negocio (BCM) viene a ser: el desarrollo, implementación y mejora continua desde la estructura, junto con políticas y programas que ayudan a la organización a gestionar, en caso de un evento o situación disruptiva.

Esto es: identificar todo lo que es indispensable para proporcionar el servicio o producto en tiempo y forma, y con la calidad que ya es parte de nuestra imagen como organización.

Nunca es tarde para actuar, incluso en medio de un suceso extremo como lo que estamos viviendo actualmente. Es exactamente ahora cuándo debemos aprovechar para hacer un análisis retrospectivo y evaluar constantemente la situación, pues todos los días cambia y debemos estar preparados.  Un ejemplo claro es que, el “Quédate en casa” se terminaría en abril del 2020…estamos en el mes de mayo y no contamos con fecha precisa para reanudar actividades de manera “regular”.

Al hacer un análisis responsable de los hechos, es posible visualizar y evaluar diferentes escenarios para responder a estas y otras preguntas: ¿Qué pasará si continúa la emergencia sanitaria? ¿Cómo podemos adaptarnos a esta circunstancia? ¿Cuáles canales de suministro o distribución alternos tenemos? ¿Cómo sensibilizamos a los colaboradores que las cosas han cambiado? ¿Tenemos un plan de continuidad del negocio? ¿Cómo nos afecta o no las declaraciones del ejecutivo federal? ¿Qué sigue?

Definitivamente viene un cambio en la manera de trabajar. El trabajo remoto, la jornada reducida, comercialización, comercio electrónico, moneda electrónica, transporte, empaque, darles a nuestros colaboradores esa confianza y generar compromiso mutuo. Y por otro lado, cómo relacionarnos con el resto de nuestros grupos de interés.

Nosotros decidimos fundar una organización para ofrecer un bien o servicio, es nuestra responsabilidad. Es el impacto que va a diferenciarnos del resto de las organizaciones.

Mientras no haya una vacuna probada y aprobada la contingencia existe. Adaptación constante.

Para mayor información

www.cocapar.com

 


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